CIUDAD DE SABADELL
El
17 de abril de 1877 un Real Decreto del rey Alfonso XII concede a la villa
de Sabadell el título de Ciudad. Sabadell está situada al
Noroeste de Barcelona (Catalunya) y es co-capital de la comarca del Vallés
Occidental. La ciudad tiene una población de unos 190.000 habitantes.
Los amantes del arte tienen amplia cabida en la ciudad, ya que pueden
visitar lugares como el Museo de Historia, el Museo de Arte o el Instituto
Paleontológico Dr. Miquel Crusafont. Además poseen un amplio
abanico de restaurantes, bares de copas y salas de fiesta. Diferentes
ambientes, para diferentes momentos, una cena tranquila o una noche de
fiesta. Algunos lugares recomendables son: Bar Adarve, Bar Marisqueria
Aubergine, Bar Restaurant Can Llesca, Bar Vilarrubias y El Tambo del Inca.
LOS
PRIMEROS POBLADORES
Los
primeros asentamientos de la comarca del Vallès son de hace 7.000
años, cuando se establecieron unas comunidades de agricultores
y ganaderos. En la zona de Can Roqueta (Sabadell), se han realizado diversas
excavaciones que han puesto al descubierto el asentamiento más
importante de Cataluña de campesinos y pastores de hace entre 3.800
y 2.700 años.
Las
sociedades campesinas y ganaderas encontraron en la llanura del Vallès
un paraje favorable para la agricultura, el pasto y la comunicación.
En este lugar, se han encontrado numerosos silos excavados en el suelo
para guardar el grano y también múltiples enterramientos
que permiten conocer las complejas costumbres funerarias de hace más
de 3.000 años.
El
estudio de más de una veintena de yacimientos de la Edad del Hierro
pone de manifiesto que en el Vallès se produjo una eclosión
demográfica hace unos 3.000 años. Las necrópolis
excavadas han ofrecido un importante conjunto de objetos metálicos,
en bronce o hierro (brazaletes, hebillas, fíbulas, cuchillos...).
La necrópolis de incineración de Can Piteu-Can Roqueta es
la más grande que se conoce en Cataluña correspondiente
a este período.
ROMANIZACION
La
romanización fue un proceso lento que significó la desaparición
de una cultura, la ibérica, y su sustitución por otra, la
romana, en casi 150 años. Del paso de los íberos por el
territorio del Vallès (hace entre 2.600 y 2.100 años) encontramos
rastros en Can Roqueta (Sabadell), donde se han descubierto numerosos
silos para el almacenamiento de productos.
Los
íberos encontraron en la sierra de Sant Iscle y en la llanura de
Can Roqueta un lugar idóneo para vivir, por la proximidad del río
y porque era una zona fértil y de fácil circulación.
En el Vallès, a partir del siglo I a.C., empiezan a aparecer los
primeros asentamientos romanos, algunos sobre antiguos establecimientos
ibéricos ya existentes (como el de La Salut).
El
período del emperador Augusto (siglo I) fue un momento de prosperidad
económica y se fundaron las villae, conjuntos industriales y residenciales
de gran importancia, la mayoría dedicadas a la producción
de vino. Entre las villae del Vallès destaca la de la Salut, donde
se encuentra un mosaico con la figura de Neptuno. Tradicionalmente, se
ha asociado esta villa con el nombre de la mansión Arragonem (Arraona),
aunque ninguna prueba arqueológica lo demuestra. Arragonem era
un punto de parada para el avituallamiento de las caballerías y
de los viajeros que transitaban por la Vía Augusta.
EDAD
MEDIA
La
parroquia de Sant Feliu d'Arraona se nombra por primera vez en un documento
del año 1039. Situada en el margen izquierdo del río Ripoll
(entre lo que ahora es el barrio de Torre-romeu y el cementerio de Sabadell),
de esta parroquia queda la actual capilla de Sant Nicolau. La parroquia,
junto con el castillo de Arraona (1049), controlaba el término
de Arraona, un término de población dispersa.
En
cambio, la formación de un núcleo de población agrupada
se produjo en el llano del margen derecho del río Ripoll, con unas
primeras edificaciones que se construyeron al lado de la capilla de Sant
Salvador (actual iglesia de Sant Fèlix), documentada desde el año
1076. En el lecho del río también se construyeron los primeros
molinos de harina.
Las
primeras referencias a un mercado cercano a Sant Salvador fechan del año
1069. La primera ocasión en que aparece el nombre de Sabadell es
en el año 1050, cuando se menciona una vía que iba de Sabadell
a Sant Cugat del Vallès. En el año 1111 se menciona el Forum
Sabatelli, donde confluían los caminos de las villas de los alrededores.
El mercado y los caminos favorecieron el crecimiento de la población.
Así lo atestiguan las demandas de tierras para construir casas
que se dirigieron a la Pavordía y a los Tres Senyors.
Durante
el siglo XIV, Sabadell deja de pertenecer al señor feudal para
pasar a ser villa real y consigue privilegios que revitalizan su vida
social y económica. En el 1369, en Sabadell había 162 fuegos,
según el recuento que se hizo para saber cuántas familias
u hogares había en la villa. Calculando unas cinco personas por
familia, se calculó que en la villa vivían unas 810 personas.
En esta época bajomedieval la villa estaba rodeada de murallas,
fosos y portales.
SIGLO
XV
Sabadell
experimentó un descenso demográfico durante este siglo.
La villa tenía entre 500 y 600 habitantes que se concentraban en
el actual centro histórico, un importante cruce de caminos. La
frontera con el término de Terrassa llegaba hasta la calle de Les
Valls.
Una
de las obras más importantes que se llevaron a cabo en la villa
fue la conducción de las aguas de la Font Rosella que la reina
Eleonor había otorgado en el año 1367. En el 1460 se creó
la Horta Novella, a la que se dio este nombre para diferenciarla de la
Horta Vella (después la Horta Major) situada a la orilla del Ripoll.
Además
de las actividades agrícolas y comerciales, en Sabadell también
se desarrollaba la industria. A la orilla del río Ripoll se empiezan
a construir los primeros molinos de paños.
EPOCA
MODERNA
La
villa empieza a crecer más allá de sus murallas. Las primeras
casas fuera del perímetro enmurallado de la ciudad se empezaron
a edificar a partir del siglo XVI. El crecimiento urbano inutilizó
algunos de los antiguos portales, que tuvieron que cambiar su ubicación.
Se construyeron nuevos edificios como el Casal de l'Estudi (conocido luego
como la Casa del Comú) y un nuevo pórtico en la plaza Major.
La
villa continuó creciendo durante el siglo XVIII. De una superficie
de 37.900 metros cuadrados en el siglo XVI, se llega a los 78.272 m2 en
el siglo XVIII.
La
industria textil más importante durante los siglos XVI, XVII y
XVIII fue la lanera, seguida -a mucha distancia- por la del tejido de
lino. En 1559 se creó el Gremio de Pelaires (más tarde denominado
Gremio de Fabricantes) a fin de establecer las reglas del oficio y favorecer
el crecimiento de la actividad textil. A lo largo del siglo XVIII Sabadell
tenía otras actividades industriales importantes, como la alfarería
y la papelera.
CIUDAD
INDUSTRIAL
La
ciudad pasó de los 2.000 habitantes de principios de siglo a los
23.044 (censo de 1897). El carácter industrial de Sabadell se vio
reforzado durante este siglo, en el que destacan diversos acontecimientos
como la instalación de la primera máquina de vapor en una
fábrica textil (1838) y la fundación de la Sociedad de Amantes
de la Agricultura y la Industria de la villa de Sabadell, que se preocupaba
del abastecimiento de agua para la industria y la población, tema
siempre grave en Sabadell.
El
término continuó creciendo y se amplió desde la calle
de Les Valls hasta la línea de la actual ronda Zamenhof y la calle
de Vilarrúbias. En cuanto a las infraestructuras, durante la segunda
mitad del siglo la villa vio la llegada de la línea de tren que
la conectaba con Barcelona, se instaló el alumbrado público
en las calles céntricas (primero de gas y más tarde eléctrico)
y se hicieron las primeras alcantarillas.
Dos
instituciones financieras nacen durante la segunda mitad del siglo: la
Caixa d'Estalvis de Sabadell (1859) y el Banc de Sabadell (1881). En el
ámbito cultural, cabe destacar la renovación del Teatro
Principal (1866) y la fundación de la Academia de Bellas Artes
(1880).
En
el año 1877, Sabadell obtuvo el título de ciudad. En aquel
momento contaba con 18.000 habitantes aproximadamente, un número
que fue creciendo con la inmigración procedente del resto de Cataluña,
de Alicante, Murcia y Valencia. La actividad económica se mueve
básicamente en torno a la industria textil. La especialización
en la producción de tejidos de lana convierte a Sabadell en el
primer centro textil lanero de España.
CRECIMIENTO
Y CRISIS
El
siglo XX es el del gran crecimiento. Los 182.012 habitantes de 1975 casi
multiplican por ocho la población del 1900, que era de 23.294 ciudadanos.
Durante el siglo XX, Sabadell experimenta un fuerte impulso industrial,
sobre todo en el textil y la metalurgia, y moderniza su economía
con los servicios. Ligada a la gran actividad industrial está la
expansión urbana, que se produce sin orden ni concierto, sobre
todo con la avalancha migratoria de los años 50, 60 y principios
de los 70. Nacen nuevos barrios como el de Ca n'Oriac y el de Torre-romeu.
Algunos
edificios emblemáticos de la ciudad se construyen durante la primera
mitad del siglo: los edificios modernistas del Hotel Suís (1902),
del Despacho Lluch (1908) y de la Caixa d'Estalvis de Sabadell (1915),
y también la Torre del Agua (1918) y el Mercado Central (1930),
entre otros.
Las
postrimerías del franquismo constituyen un período de gran
turbulencia en Sabadell. Las entidades, los movimientos vecinales y los
grupos políticos y sindicales de la ciudad se implican fuertemente
en la lucha democrática, y convierten a Sabadell en uno de los
referentes de una nueva vida cultural, social y política. La crisis
económica de los años setenta afecta a numerosas empresas
de la ciudad, que acaban cerrando sus puertas. Con la recuperación
de la democracia en el 1979, se plantea la necesidad de un nuevo modelo
de ciudad.
CIUDAD
DE SERVICIOS
Los
primeros retos del nuevo ayuntamiento democrático giran en torno
a la urbanización de la ciudad y la creación de equipamientos
públicos. El crecimiento descontrolado de los años 50, 60
y 70 había generado nuevos barrios que no contaban con las infraestructuras
urbanas necesarias (alumbrado, alcantarillado, pavimentación de
calles, etc.). En 1992 se inauguran dos nuevos parques públicos:
el de Catalunya y el de Taulí.
La
terciarización de la economía hace que las principales actividades
del sector servicios aumenten el número de trabajadores. Las tres
principales actividades son el comercio minorista, las instituciones financieras
y el comercio mayorista. El Eix Macià -vía urbana que une
la plaza de Catalunya con la plaza de la Concòrdia- se ha convertido
en un centro de servicios que agrupa la oferta comercia y de negocios.
El cambio urbanístico del centro histórico de la ciudad
ha propiciado su reactivación económica.
La
ciudad incorpora un barrio de nueva creación -Can Llong- y empieza
a recuperar el entorno del río Ripoll con la creación de
un parque fluvial.
CIUDAD
DE CONOCIMIENTOS
Sabadell
ha asumido el reto que suponen las nuevas tecnologías de la información
y la comunicación. Para ello cuenta con el importante tejido económico
y social de la ciudad, con el progreso experimentado por sus industrias
de la información y con una dinámica ciudadana y asociativa
dispuesta a colaborar en este desarrollo.
La
colaboración de los ámbitos público y privado es
esencial en los proyectos de futuro que permitirán que Sabadell
se convierta en un referente dentro de la nueva sociedad de la información
y del conocimiento. En la ciudad ya se encuentran algunos ejemplos de
esta colaboración, como la Fundación Industrias de la Información
y el Plan Estratégico Sabadell 2010.
Gran
Vía Digital, el parque de la Salut y el Centro Cultural y de Congresos
son grandes proyectos de futuro para la ciudad. Gran Vía Digital
quiere favorecer la instalación de empresas vinculadas a las nuevas
tecnologías, en coexistencia con los usos residenciales y universitarios,
en la zona de la Gran Vía. El parque de la Salut será un
macrocentro de formación e investigación en temas de medicina
y farmacia, mientras que con la creación del Centro Cultural y
de Congresos se habilitarán equipamientos necesarios para la ciudad.
De este modo, se dispondrá de un espacio para acoger congresos,
un nuevo teatro, una nueva escuela de música y un nuevo hotel.
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